17 de julio

17 de Julio, 2011

Hoy es 17 de julio. Muchos pensaremos en esa fecha de hace setenta y cinco años, pero no, esa fecha no es el motivo de esta entrada.
Hace 90 años, un día como hoy, se inició el mayor desastre de la historia militar española: “El desastre de Annual”, donde una cifra supeior a los trece mil españoles perdieron la vida a manos de los rebeldes marroquíes y por causa de la inoperancia e inutilidad que hasta el momento imperaba en la estrategia implantada en la zona de nuestro protectorado en Marruecos.
Aún así, el desastre pudo haber sido mayor si no llega a ser por la fidelidad de algunas cábilas que se mantuvieron firmes en la palabra que sus jefes dieron a las autoridades españolas. Si esa palabra no se hubiese cumplido el futuro de Melilla y de su población estaría sentenciado.
Escribir trece mil es fácil y más de hace noventa años, pero eran trece mil soldados españoles.
Si hoy en día cuando cae uno solo de nuestros compañeros se recuerda, con más o menos fortuna, por nuestras autoridades, ¿por qué no recordamos a nuestro caídos y más en ese número bestial que acaeció entre el 17 de julio y el 2 de agosto?
Estamos de acuerdo en que el Toque de Oración es el recuerdo a todos los que dieron su vida por España y ese Toque se siente todos los días al ocaso, pero…¿No merecen esos trece mil soldados algo más que su recuerdo en nuestros corazones al escuchar la Oración?
Tal vez eso no entra dentro de nuestra “memoria histórica”.

Se veía venir

8 de Julio, 2011

Ante las continuas noticias de anuncios de retirada de la tropas de la OTAN de Afganistán…

“Estas guerras están condenadas a la derrota sin paliativos o, como mucho, a una retirada más o menos honrosa bajo el eufemismo de “la responsabilidad de la seguridad pasa a ser de la policía y de las fuerzas armadas del país…”, o sea, traducido al idioma de la gente corriente, “apañaos como podáis”.”

Escrito en este blog el 15.09.09 por el mismo que suscribe bajo el título “como ganar corazones y mentes II”.

Pues eso.

Sentimientos

1 de Abril, 2011

Lo más probable es que se me tache de “políticamente incorrecto” al reproducir algunos párrafos de una carta escrita por el TCOL. D. Antonio Tejero Molina en marzo de 1981 mientras permanecía confinado en la prisión militar de Alcalá-Meco por los hechos acaecidos en febrero de ese mismo año y que todos recordamos (queramos o no, todos los años toca).
Una compañera me la remitió hace unos días y he de reconocer que me emocioné al leerla. No quiero decir con esto que esté de acuerdo con su actuación, pero creo que es de ley intentar comprender los motivos que lo impulsaron a realizar tal acción.
No voy a transcribir el texto entero, podéis consultarlo en el blog “la España heróica”, pero si una preciosa y emotiva descripción del sentimiento de ser Español (nótese que lo escribo con mayúscula) con la cual estoy en perfecta sintonía al igual que espero que los estéis todos los que la leáis.

“Que el sentirme español sea para mí el más preciado título, tiene una sencilla y demostrable explicación: es que España es tan grande, tan hermosa… Es grande en su historia, hermosa en sus tierras, rica en sus campos, fecunda en sus gentes y divina en su lengua: ¡El español! Me he recreado miles de veces mirando con avaricia sus tierras; y lo mismo me ha estallado el alma de orgullo ante sus altivas montañas, que ante sus verdes y sosegados valles de Vascongadas; lo mismo se ha perdido mi ilusionada mirada en su inmensa llanura manchega, que he creído volar desde lo alto de los Picos de Europa; lo mismo me he tostado bajo el sol en sus playas de Málaga y de Maspalomas, que me he quemado con sus nieves en Candanchú y en el «Escaparate»; me he empapado durante años con el agua de sus cielos de Galicia, de la misma forma que me he abrasado al sol de su hermosa “siberia” extremeña…

Y la belleza de sus rías, y el fragor de sus minas, y el bullicio de sus ciudades, y el sosiego de sus pueblos, y el sabor de sus vinos: Jerez, Rioja, Jumilla, Priorato, Rueda y Ribeiro…; y el gusto de sus guisos: fabada, cocido, escudilla, gazpacho, caldereta, pote, marmitako, sancocho… Comidas y bebidas de una raza bravía cuyos machos han llegado a ser dioses y ejemplo de heroínas sus hembras.

Y de su tierra a su historia, ante la que, señores, ¡hay que descubrirse! Todos sabemos que desde los Reyes Católicos fuimos una gran nación, que no tardó en convertirse en grandísima. Tan grande era que en ella no se ponía el sol; y alumbró entonces nuevas tierras y se entregó generosa a aquellas hijas de más allá del océano, que son hoy pueblos hermosos que recuerdan a la Madre Patria que les dio el ser, que la recuerdan en español, y que en español, y a la sombra de la cruz, rezan sus hijos.

Desde entonces, nuestra Patria ha caminado siempre por la Historia sacudiéndose el yugo cuando intentaron ponérselo, porque al grito de «¡La Patria está en peligro!» ha tenido siempre prestos a sus hijos para volver a convertirla de meretriz en soberbia matrona. Y es esa Historia la que nos grita: «¡Mirad a España!, pero mirad sintiéndola, para que se nos grabe en el alma, para llevarla eternamente en nuestros sentidos.» «¡Mirad a España!, pero viéndola en sus tierras, oyéndola en sus cantares, descubriéndola en su Historia, abrazándola en su Bandera, rezando en sus templos, mirando sus cielos, trabajando sus campos, amando a sus gentes, comiendo sus guisos, bebiendo sus caldos, sudando bajo su sol y tiritando sobre su nieve.»
«¡Mirad a España! besando a sus hembras y pariendo a sus hijos.» Solo así te sentirás español. Español a quien le duele España. Y hoy nos duele porque no nos gusta como es. Hoy nos duele porque España tiene que ser una y grande y no muchas y rota. Nos duele porque antes era alegre y ahora está asustada, y porque antes tenía trabajo y paz para sus gentes y ahora tiene paro y sangre en sus tierras; porque antes era respetada y ahora es el «hazmerreír» de los extraños; porque antes estaba gobernada y ahora tiene a unos dirigentes que, en vez de repartir paz, trabajo y justicia social —y también de la otra— discuten tan ricamente desde sus cómodas poltronas el sexo de los ángeles…, y eso, amigos, como español, duele; ¡duele hasta reventar!”

Sin palabras.

Una apuesta peligrosa

18 de Marzo, 2011

La ONU autoriza el uso de la fuerza en Libia.
Como siempre el Consejo de Seguridad llega tarde, mal y adoptando una resolución que, a todas luces, se ve arriesgada y con consecuencias imprevisibles en un futuro.
No voy a entrar en disquisiciones sobre el personaje de Gadafi. Tengo muy clara mi opinión sobre él y creo que la inmensa mayoría la compartimos, pero…¿Por qué ahora se toma la decisión?¿No llevamos asistiendo a la continua aniquilación de la población no combatiente desde hace semanas?¿Qué pasa?
La respuesta aunque puede parecer compleja es muy sencilla. En los primeros momentos la revuelta cosechaba éxitos tras éxitos. Parecía que la caída del dictador era inminente e incluso algunas naciones occidentales no tardaron en reconocer y dar sus bendiciones al nuevo supuesto gobierno opositor libio. Pero…La cosa empezó a torcerse. Las FAS libias tomaron la iniciativa y a sangre y fuego han ido reconquistando el territorio hasta dejar prácticamente sitiados a los rebeldes en la ciudad de Bengasi.
Nuevo escenario. La guerra está prácticamente decantada y la victoria parace segura del lado de Gadafi. Las naciones occidentales quedan en entredicho y pueden sufrir las consecuencias de la “venganza” del dictador. No olvidemos que Libia es exportadora de petróleo.
Solución: El Consejo de Seguridad se pone las pilas, no para salvar a la población civil e impedir que sigan las matanzas y la segura represión posterior, sino para salvaguardar puros intereses económicos y, por supuesto, la “dignidad” de esos gobiernos que sin la mínima mesura diplomática se aprestaron a reconocer a los dirigentes opositores.
¿Alguien se ha parado a pensar las consecuencias que está resolución puede acarrear en una zona tan inestable, políticamente hablando, como es el Magreb y el Oriente Próximo?
¿Qué pasaría si, espoleadas por esta resolución, las poblaciones de Argelia, Marruecos, Mauritania, Yemen, las aun convulsas Túnez y Egipto, Omán, Emiratos Árabes, Irán etc., tomaran la misma determinación de alzarse en armas contra el poder?¿Se actuaría de la misma forma si la revuelta se produjera en Arabia Saudí?
Creo que no y un claro ejemplo lo estamos teniendo en Barheim, con asesinatos impunes y represión sin medida incluso retransmitido en directo por televisión. Todos vimos como la policía acribillaba a dos supuestos manifestantes que se encontraban solos y reprimían con salvajismo a los opositores.
Pero eso no es Libia y para mayor inri de occidente, resulta que Arabia Saudí envía sus tropas para colaborar con el restablecimiento del “orden”. ¿Ahora qué? ¿Atacamos a Barheim y a Arabia Saudí?
En fin…Supongo que los sesudos señores integrantes del Consejo de Seguridad habrá tenido en cuenta todas estas consideraciones que se le ocurren a un profano en la materia y que la intervención en Libia no revolucione un avispero de consecuencias inimaginables.

Análisis perfecto. Publicado en La Razón 05.12.10

5 de Diciembre, 2010

5 Diciembre 10 - - Carlos RUIZ MIGUEL / Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela

La primera premisa, cronológica y políticamente, afecta a las fronteras. La política exterior actual hacia Marruecos está determinada por los acuerdos de Madrid de 14 de noviembre de 1975 impulsados en España por los sectores que hicieron pasar sus intereses particulares por el interés nacional. Esos acuerdos pretendían que España abandonara su responsabilidad como potencia administradora del Sáhara Occidental facilitando su anexión a Marruecos y Mauritania alterando las fronteras sin respetar la legalidad internacional. Esos acuerdos, firmados por tres gobiernos no democráticos (España, Marruecos y Mauritania) pretendieron dar al conflicto del Sáhara Occidental una salida no democrática, e ilegal, impidiendo el referéndum de autodeterminación de la población del Sáhara Occidental. A cambio de facilitar la anexión marroquí, supuestamente, el territorio español quedaría salvaguardado.

La segunda premisa es económica. La política de los gobiernos españoles se ha dirigido, desde entonces, a facilitar las inversiones en Marruecos. Es la teoría del llamado «colchón de intereses». Según la misma, el establecimiento de inversiones españolas en Marruecos crearía una red de «intereses» que servirían para «amortiguar las tensiones» y, supuestamente, producir grandes beneficios mutuos.

La tercera premisa ha sido la social. Se basa en la presunción de que Marruecos puede «controlar» la emigración que llega hacia España por el sur. Esta tesis se formalizó en el Acuerdo del 17 de marzo de 1992 relativo a la «readmisión de extranjeros entrados ilegalmente». En paralelo se ha llegado a fomentar la emigración marroquí hacia España.
La cuarta premisa ha sido la securitaria. De acuerdo con la misma, la «colaboración» marroquí sería muy «útil» para combatir el narcotráfico y la «amenaza terrorista» de signo «yihadista».

Estas cuatro premisas quedaron englobadas el 4 de julio de 1991 con la firma del tratado hispano-marroquí de «amistad, cooperación y buena vecindad». Pero a día de hoy las premisas y el tratado que las engloba, a mi juicio, han quedado invalidados por los hechos.

La premisa política se basó en una consideración equivocada: se pensaba, ignorando la historia (la de la Alemania hitleriana, sin ir más lejos) que facilitando la anexión sobre un territorio débil se satisfaría el apetito expansionista. Se aceptó así la tesis «entrega del Sáhara Occidental a cambio de seguridades en Ceuta y Melilla». Pero la realidad, como no podía ser menos, es la contraria: «la seguridad de las fronteras españolas en Ceuta y Melilla está en la seguridad de la frontera del Sáhara Occidental». Porque si la violación de una frontera no se sanciona, no se ve razón para disuadir de violar otra. Añádase el rechazo de Marruecos a firmar un acuerdo con España sobre sus fronteras marítimas y póngase como guinda que, cuanto más complaciente ha sido un gobierno español hacia los propósitos anexionistas marroquíes del Sáhara Occidental mayores han sido las agresiones a la integridad territorial española. Ejemplo: ha sido durante la presidencia de Rodríguez Zapatero cuando Marruecos ha ocupado parte del territorio terrestre y marítimo de Melilla.

La premisa económica derivó en lo contrario a lo pretendido. Las mayores inversiones españolas en Marruecos (Telefónica, Dragados, Sol Meliá) han sido un fiasco. Otras se han hecho allí a costa del empleo y de las posibilidades económicas de España, algo que se siente en el momento actual de crisis en España. Para colmo, los documentos filtrados del Departamento de Estado muestran no sólo el grado de corrupción en Marruecos, sino además la inseguridad de las inversiones, según confesión atribuida al embajador español Planas.

La premisa social tampoco resultó como se decía. Marruecos, incumpliendo el tratado que firmó, decidió negarse a repatriar los nacionales de terceros Estados que llegaban ilegalmente a España desde Marruecos utilizando argumentos tan asombrosos como el de que una patera que llegaba a Algeciras no estaba demostrado que hubiera salido de Marruecos.

Por último, en cuanto a la premisa securitaria, el tráfico de droga no ha cesado y hasta los documentos filtrados del Departamento de Estado aluden a que gran parte de la riqueza de la capital económica del país (Casablanca) proviene del narcotráfico y del lavado de dinero.

Marruecos sigue siendo el primer productor mundial de hachís. En cuanto al terrorismo islamista, Marruecos ha dado coberturas a terroristas islamistas que atacaban a su vecina Argelia, mientras Marruecos desarrollaba el virus en su interior y al mismo tiempo lanzaba falsas acusaciones sobre supuestas vinculaciones terroristas «yihadistas» con los saharauis que han llegado a ser desmentidas no ya sólo en la documentación secreta norteamericana recientemente filtrada, sino incluso de forma pública y oficial por el máximo responsable de Contraterrorismo del Departamento de Estado norteamericano.

El corolario de todo esto es que Marruecos ha incumplido sus compromisos contraídos en el tratado de «amistad, cooperación y buena vecindad» de 1991 que incluyen el respeto a la «integridad territorial» de España y el respeto a «los derechos humanos y libertades fundamentales, incluyendo la libertad de pensamiento, conciencia, religión o creencia, sin distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión». No de otro modo hay que entender que Marruecos se refiera oficialmente a territorios españoles como «ocupados» y mate, torture y expulse a ciudadanos españoles.

Las premisas de las relaciones hispano-marroquíes en los últimos 35 años o eran falsas o han quedado invalidadas. Marruecos lo sabe y, lo que es peor para ellos, en España empieza a saberse. A Marruecos se le acaba el tiempo para seguir lucrándose de este modelo de relaciones que cambiará cuando España proceda a la reevaluación de las mismas. Y si eso ocurre habrá que empezar por el principio: denunciando los Acuerdos ilegales de Madrid de 14 de noviembre de 1975. Entendiéndose respetando la ley.

No me resisto

31 de Octubre, 2010

Aunque parece ya olvidada, al menos de momento, la polémica sobre la posible dasaparición del chapiri legionario como elemento de uniformidad, no me resisto a reproducir el siguiente artículo publicado en el diario La Razón el pasado día 27 de agosto:

“Hace noventa años que el entonces ministro de la Guerra don José Villalba, a propuesta del entonces comandante Millán Astray, fundó una unidad militar llamada Tercio de Extranjeros, un nombre que cambio pocos años después por el de Legión Española.

La Legión fue creada para combatir en la durísima guerra colonial de Marruecos y evitar la sangría de reclutas españoles que se veían obligados a luchar y morir para defender los intereses que entonces tenía España en su protectorado del norte de África. Desde entonces los legionarios han combatido en ocho guerras, perdiendo la vida en defensa de los intereses de los españoles muchos miles de legionarios, obedeciendo las órdenes de políticos de diversas ideologías y condición.

Cuando Millán Astray organizó a las primeras banderas (batallones) de legionarios, era plenamente consciente del enorme sacrificio que iba a pedir a sus soldados. Marruecos era uno de los escenarios bélicos más duros y sangrientos en los que habían combatido los españoles de todos los tiempos. El fundador sabía que el instinto de conservación del ser humano pone delante de cualquier otra cosa el preservar la propia vida y que, por tanto, era necesario crear un conjunto de valores morales y patrióticos, apoyados en la disciplina, el entrenamiento y en una mística –la mística legionaria– que llevase a sus legionarios a combatir y morir en cumplimiento de su deber. Toda esa conjunción de valores que creó Millán Astray se resume en el tradicional e incomprendido grito legionario de «¡Viva la Muerte!». Cuando le preguntaron por este grito desgarrado que lanzaban sus hombres en combate respondió: «No somos locos ni suicidas. Usted cree que no nos duelen las heridas. Que no tenemos miedo a la muerte. Claro que sí. Lo que pasa es que no nos importa sufrirlas y dar la vida por la Patria».

Esta mística legionaria, que tan buenos y probados resultados ha dado, se compone de una serie de ritos, canciones, uniformes, férrea disciplina y gran camaradería, que han permitido crear el estilo propios y exclusivo de nuestros legionarios. Un espíritu único y sin igual, y al mismo tiempo semejante al de otras grandes unidades militares de todo el mundo.

Los marines norteamericanos, al grito de «semper fidelis», guardan celosamente sus tradiciones, valores y una uniformidad intacta desde hace décadas. A todos nos merecen respeto y admiración, pues Hollywood se ha encargado de que conozcamos estas cualidades gracias a películas como «El sargento de hierro» o «La chaqueta metálica». Lo mismo ocurre con otros soldados. La Legión Extranjera celebra todos los años, con su lento paso de desfiles y cantando «Le Boudin», el aniversario de Camerone. Honor, espíritu de sacrificio y tradición son las bases de las más prestigiosas unidades militares de todos los tiempos.

Las virtudes militares de la Legión Española se cifran entre otras cosas en su credo, en su peculiar y característica forma de desfilar, en su cantos –¿quién no conoce «El novio de la muerte?»– , en sus banderas y símbolos que nos recuerdan a nuestros Tercios de Flandes y, cómo no, en su uniforme.

El uniforme legionario fue diseñado por el propio Millán Astray. Ha cambiado a lo largo del tiempo pero siempre ha conservado el espíritu y las señas características que dan continuidad e inmortalidad a toda tropa. Junto al verde legionario, característico de los miembros del Tercio, destaca como símbolo singular y distintivo el clásico gorrillo legionario, el chapiri. Este único y en cierta forma anacrónico gorrillo simboliza más que ninguna otra prenda el espíritu e historia de la Legión Española. El chapiri es a la Legión lo que el tricornio a la Guardia Civil.

Todos los ejércitos tienen uniformes característicos que son pruebas visibles de su historia y de su valor. Todos conocemos los de nuestra Infantería Española, de nuestros paracaidistas o de la Guardia Real con su vestimenta de hace más de cien años, con un nada práctico ros como prenda de cabeza. Igual ocurre con los marines norteamericanos, con la Guardia Suiza del Papa, con el regimiento de la Guardia que presta servicio a la puertas de Buckingham, o con los mercenarios nepalíes, los gurjas, que sirven como mercenarios a su graciosa majestad vistiendo su tradicional uniforme verde. ¡Quién no ha quedado admirado alguna vez por la marcialidad de un regimiento escocés desfilando al ritmo de sus gaitas y tambores!

Nuestra ministra de Defensa ha decidido, en lo que ella cree que es una prerrogativa de su cargo, eliminar el chapiri como antes hizo con las patillas y otra larga serie de ritos legionarios. El ser ministro de España supone una responsabilidad enorme. Es administrar, en su caso, las Fuerzas Armadas españolas para un mejor servicio de España y de todos los españoles. Pero esto no quiere decir que pueda hacer de mangas capirote con todo lo que a usted le venga en gana. En este caso con la historia, la tradición y el deseo de miles y miles de legionarios de ayer, de hoy y de mañana que desean que la Legión siga siendo como es. Y junto a ellos estamos miles españoles que admiramos las gestas de nuestra Legión.

Cuando las cosas están jodidas, señora ministra, usted no tiene el más mínimo rubor en gritar: «¡A mí la Legión!» Ustedes, los políticos, los pueden enviar a luchar en guerras donde no se nos ha perdido nada –Balcanes, Irak o Afganistán– pero sepa usted que ese grito que tan poco le gusta –¡Viva la muerte!–, sus cantos legionarios, su disciplina, sus códigos de honor, su entrenamiento y su uniformidad componen un todo que se llama estilo legionario y que son la base de su eficacia y de su disciplina. Esta conjunción de valores que usted quiere ahora una vez más socavar, consciente o inconscientemente, eliminando el chapiri, es importante. Quiero pensar que usted no lo entiende, pero esas pequeñas cosas contribuyen a que nuestros soldados vayan a morir con la alegría del verdadero soldado al otro lado del mundo. Su espíritu y disciplina es uno de los motivos de que obedezcan sin rechistar las órdenes de políticos que no saben nada de milicia y que, por lo general, dejan sus cargos cuando empiezan a enterarse un poco de lo que va la fiesta. Muchos ciudadanos echamos de menos aquellos gobiernos en que la cartera de Guerra era desempeñada por un soldado como el ministro Villalba.

Señora ministra, nuestros ejércitos son una de la instituciones más valoradas por los españoles, pero no se confunda, usted no forma parte de las Fuerzas Armadas. Es sólo una interina. Preocúpese más del armamento de nuestros soldados, de sus condiciones morales y de vida y deje de socavar la institución. Ya hubo alguien que quiso quitar el tricornio para al final descubrir las enormes virtudes de la Guardia Civil. ¿Quiere usted suprimir el chapiri para así proceder a la revitalización de la Legión?

Luis E. Togores
Historiador. Autor de la biografía “Millán Astray, legionario”.”

Isidoro

Para comerse una caja de mixtos.

8 de Junio, 2010

Ahora que está en boca de todos el asunto del tijeretazo con la consiguiente congelación de pensiones y el recorte de sueldo a los empleados públicos, quisiera comentar algo de lo que tengo constancia personalmente y que demuestra el “buen hacer” de nuestros “…”
Un familiar muy cercano a mi, trabaja como PLF, puesto logrado por oposición y méritos, en un colegio público dependiente del Ministerio de Educación.
Ese colegio, por sus características necesita una plantilla de personal con titulaciones y características diferentes al resto. En una de las categorías de ese personal existe una situación anómala y difícilmente justificable.
Se ha contratado, mediante el sistema de interinidad (con el visto bueno de los sindicatos), a una persona, familiar de un coronel de nuestro Ejército, y con…¡¡65 años!!
No tengo nada personal contra estos señores y me parece muy bien que, quien pueda hacerlo, trabaje, pero…¡rediez! Con casi, o sin casi, cinco millones de parados ¿no había nadie más necesitado que ese familiar de ese coronel para cubrir ese puesto de trabajo? (Voy a obviar mencionar si esa persona obstenta el título académico necesario e imprescindible para ocupar ese puesto)
¿Será un problema de enchufes lo que nos lleva a gastar tanta energía eléctrica?

Isidoro

¿Es broma?

26 de Mayo, 2010

Extracto de noticia publicada en Periodista Digital de hoy, 26.05

“el Ministerio de Defensa se gastará también la nada despreciable cifra de 173.420,64 euros en la adjudicación del contrato de “suministro de material fungible de inseminación artificial equina para las Unidades del Organismo”.”

Sin comentarios.

Isidoro

Malos tiempos

25 de Mayo, 2010

Si, malos tiempos se aproximan para los Reservistas Voluntarios. Sin afán de ser ” pajaro de mal aguero ” , con tanto tijeretazo presupuestario, mucho me temo, que vamos a pisar poco o nada los cuarteles. Si ya de echo, se van produciendo bajas voluntarias y no mas renovaciones, y ante las ” no activaciones ” que se van ha producir en un futuro que está a la vuelta de la esquina, mucho me temo que se pueden producir ” desvandadas “. Por decir que si firmo una renovación por más tiempo, y resulta que durante ese periodo, no piso ni una sola vez mi U.C.O. , ( en mi caso y en todos en conjunto )much@s se van a replantear el continuar siendo R.V.. Con lo cual me lleva a decir que en los pocos años de existencia de la Reserva Voluntaria en España, esta crisis, la va ha dilapidar.Como he echo referencia en alguna ocasión, en este país, ha habido, hay, y habra, muy poco interes por parte de la sociedad, en general, de optar por la vida militar, tomado como un trabajo más. Ha día de hoy, y haciendo alusión a la provincia en la que resido, hay un interes muy, pero que muy bajo por ser R.V. Y si ha esto le añado que tod@s l@s que hemos dado ese paso por servir a nuestro país y contribuir con nuestro aporte, ilusión ,ganas, entusiasmo etc,etc, en las FF.AA,s, resulta que no se nos va a llamar ni para estar un solo día activado, durante los años en los que firmamos nuestro compromiso, mas de un@ , se va a desilusionar, y mandarlo todo al carajo, causando baja voluntaria, o no renovando mas.Y sino tiempo al tiempo. Pero para fianlizar, os mando una petición, y es que no abandoneis, que pase lo que pase, NO TIREIS LA TOALLA.Un saludo a tod@s l@s R.V,s. Guillermo.

Privacidad

23 de Mayo, 2010

Guillermo, encantando de saludarte. Echaba de menos tu fina ironía en este blog.
Acabo de leer tu comentario en “estupor” y me vas a permitir que te aclare una pequeña cuestión sobre el particular. El problema no radica en que nuestros nombres salgan publicados en este o en otro boletín, sino en el volcado de esos datos en páginas web como por ejemplo la nuestra. Todos sabemos que una vez publicados, los robots de los buscadores “atrapan” esos nombres y mientras los documentos sigan ahí, esos nombres siguen apareciendo en los mismos.
Además, estamos sujetos a la Ley de Protección de Datos y, si a la web se le solicita la no aparición de los datos personales, estamos obligados a ejecutar tal solicitud.
La compañera no solicitó que los documentos BOD no fuesen publicados, no, sino que tras un tiempo prudencial los mismos fuesen eliminados, cosa que por otra parte no solucionaría el problema, ya que los robots volverían a atrapar los datos.
Quedaban sólo dos soluciones: O limitar el acceso mediante contraseña, o remitir los documentos mediante e-mail. Dada la complejidad de la primera opción, se ha decidido utilizar la segunda.
Un saludo compañero.

Isidoro